Aunque lo hubiese podido decir en la otra entrada, creo una nueva para que parezca que actualizo el blog.
Ayer fue día de entradas, día de comprar entradas. Por primera vez voy a ir a un concierto de música clásica, de hecho iré a dos: uno mañana, con Prokofiev de protagonista, y el otro el Lunes 25, con un variado concierto pero con un par de piezas de Dvorak; a ver si me quito la espinita clavada del año pasado por no haber ido finalmente a escuchar la Patética de Tchaikovski. Y es que por 10 libras el segundo y 17 el primero (más centrado y más delante) no está de más asistir a este tipo de conciertos.
La otra entrada es para los grandes, inigualables y gordos BAD MANNERS. A ver si aquí la espinita que me quito es la del Extremúsika donde, demostrando una profunda ignorancia y un desconocimiento de lo que es calidad musical y de diversión, los organizadores, aun con expresa petición de Buster, no dejaron tocar ningún bis al grupo cuestión que me tocó bastante la moral y más como estaba anímicamente por los acontecimientos acaecidos. Por cierto, en el concierto de Cáceres eché de menos a mi lado Santi, el capullo. Tiran más dos ……
Y mientras terminaba de escribir el artículo he recibido una llamada y ……….. ¡¡¡¡¡¡¡ME MUDO!!!!!!! Por finnnnnnnnnnnn.
Estoy de fiesta y me he ido a comprar un Häagen-Dazs y lo estoy disfrutando ahora mismito. Así es que ya lo dejo y me quedo a solas con mi pedazo de ice-cream y las tres “ciders” que le están esperando después. Qué lástima que no haya nadie aquí para darme un abrazo de alegría, realmente me apetece.
Ese, a parte de ser el título de mi primera novela terminada en inglés (un jodido coñazo que me ha tenido ocupado alrededor de un año y que he terminado simplemente por orgullo aunque en el ínterin me haya leído joyas como El Quijote y, sobre todo, Cien años de soledad) es una de las cosas que aun se me resisten desde que llego aquí. Y mucho me temo que se me seguirá resistiendo.
Me refiero a las medidas de longitud (y no longitud) que no pertenecen al sistema métrico decimal. Me refiero a las yardas, pies, pulgadas y millas.
Me parece muy bien saber las conversiones (Wikipedia) pero a la hora de la verdad, de estar en la calle, no solo no es cuestión de ponerse a hacer cuentas sino que si no lo estás utilizando de continuo es algo que te suena a chino y la única aproximación que te permites, por lo menos yo, es algo así como millas es para largas distancias y pulgadas para cachitos pequeños. Y las millas todavía es algo que es entendible por la sencillez de su conversión pero cuando ves en un cartel 38 millas es como si el cartel estuviese en verde o pusiese “quite far”.
Total, que ni lo pillo ni lo pillaré “por sistema”.
Esto es una jodida locura de gente a todas horas y por todo el centro. ¡Y eso que está haciendo un tiempo de perros! Está lloviendo a cántaros un día sí otro no.
Por mi parte sigo trabajando un montón, alrededor de 40 horas de houskeeper y las 18 en recepción dos noches por semana.
Aunque por ello ando bastante ocupado repasando repasando me doy cuenta de que me ha dado tiempo también a hacer cosillas estos días porque ya he ido a dos shows y al circo, todo ello gratis, por supuesto. Además he seguido mirando pisos (habitaciones obviamente) y he encontrado una que está genial, no muy lejos del centro y con el mismo precio desorbitado que todo tiene aquí. A ver si con un poco de fortuna me llaman.
Pues no mucho más, que conectandome tan poco como lo hago tengo que aprovechar para muchas cosas. Busco una foto o una canción para poner, reviso lo que he escrito para que Porkulia no me pille en renuncio otra vez y me las piro.
Ah bueno, no, antes, y hablando de fotos, decir que puse una foto en el panoramio ese y que me la han seleccionado para que salga en Google Earth. No es gran cosa, pero mola. http://www.panoramio.com/photo/11727660
El trabajo me tiene absorvido, again. No tengo apenas tiempo libre y el poco que tengo lo dedico a buscar piso ya que estoy decidido a moverme ya y no permanecer más en el albergue, aunque me salga un poco más caro de lo que debiera.
La foto es de unas cámaras de seguridad móviles que han instaldo en uno de los parques más céntricos de Edinburgo. Si normalmente la “seguridad” en esta ciudad es asfixiante, ahora con el festival y con 3 veces más población no se puede dar un paso por el centro y sus alrededores sin encontrarte vigilado.
Lo he visto en las noticias y he venido corriendo a volver a verlo en internet. Lo cierto es que no hay ya palabras nuevas en el vocabulario para describir este tipo de acciones cuando sabemos que sucede a diario y que la diferencia de potencial es tan grande que el adjetivo que mejor lo califica es “injusto”.
36 grados de másxima en Madrid y no bajará la temperatura de 23 grados
Aquí sin embargo soleado y 15 grados, con manga corta por la calle y sin agobios de calor.
He visto en las noticias al principe de Japón en los molinos de la mancha y a unos japos ahí asandose en la “torraera” mesética a esas horas que solo son aptas para el sueño soporífero posterior a una buena comida. Podeis estar seguros que ese socarral y ese calor pegajoso asqueroso no me da envidia ninguna.
Siempre ha habido para mi un aspecto desagradable en las fotos. Por eso cuando voy a un sitio o cuando visito una atracción no suelo llevar cámara y, de hecho, hace bastante tiempo que no tengo ninguna.
También es un hecho el que no en gusta salir en las fotos. No sé, me parecen irreales la inmensa mayoría de ellas.
El hecho desagradable que hacía mención antes se refiere a que en la mayor parte de las ocasiones, quienes toman fotos de los sitios que visitan, lo hacen para recordar en el futuro que estuvieron allí, recordar lo que hicieron y lo que vieron; sin tener en cuenta el momento, sin tener en cuenta que ninguna fotografía les va a devolver realmente el momento en el que la tomaron. La mayoría de ellos aplazan (reemplazan) el tiempo presente durante la fotografía por un supuesto bien que será poder recordarlo. Un recuerdo, finalmente, basado en un pedazo de papel impreso, no basado en unas memorias reales de algo que se perdieron preocupados como estaban de tomar la foto en lugar de vivir la situación.
A eso se añade ahora una, cuando menos, inquietante expresión que vi el otro día en una exposición de fotos al aire libre en un parque de Edimburgo. La exposición se desarrollaba a través de una canción de Bob Dylan que habla de catastrofes y de todo el mal que le hace el hombre a la Tierra (primero fue el Amazonas, después la contaminación del aire, un poco después la escasez de agua y ahora lo que está de moda en el eco-capitalismo es eso) por medio de fotos. Había fotos bonitas e impactantes pero yo me quedé con una frase:
Photographs are by definition a shadow of the past but they can also be a ghost of the future
Por si a alguien le interesa, la exposición tenía una página web: www.hardrainproject.com
Es una frase que siempre me ha gustado y que puedo llegar a aplicar diariamente a un buen número de sucesos.
Lo cierto es que no sé si la cita es literal y la saqué de Marx o de Engels o es un añadido mío a sus conclusiones. De cualquier manera y aunque no todo el mundo pueda entenderla, es genial.